La importancia del enfoque de Ciudad
para entender Lima
para entender Lima
La ciudad de Lima como resultado de la
conurbación de las provincias de Lima y Callao, ya es una gran metrópoli que ocupa
una superficie de 2,817.89 km2 con una población –según el Censo del
2007- de 8’482,619 habitantes. Entre las ciudades del mundo, por su población,
ocupa el 30avo lugar y en América Latina es la quinta ciudad más poblada. Según
la revista especializada “América Economía”, al 2010 fue la décima ciudad de
América Latina más atractiva para hacer negocios. Nacionalmente, como capital
del Perú es la ciudad más importante e históricamente su principal centro de
actividad económica. Según el último censo alberga el 30% de la población del
país aunque con tasas poblacionales decrecientes; económicamente su
contribución al PBI nacional ha sido superior al 50% aunque en el último
decenio dicha proporción a comenzado a disminuir gracias al empuje de otros
ciudades de departamentos como Ica, Cusco, Ayacucho, La Libertad, Arequipa que
han crecido a tasas superiores a las de Lima. Así, al 2010 dicha contribución fue
del 42%. Lima es pues de lejos la principal ciudad del Perú y el motor de su
desarrollo.
Es innegable que dicha situación es el resultado de las sucesivas políticas centralistas de los gobiernos de turno por cuya razón provocaron atraso y pobreza a las demás provincias del interior del país, lo que produjo un justificado sentimiento anticentralista que muchas veces se expresó como un antilimeñismo, aunque es justo señalar que dicho sentir es casi cultural por haber sido Lima capital de la conquista española y en la república, la sede del centro del poder político. Como resultado de las sucesivas migraciones del siglo pasado la capital ya no es tierra de “blancos” sino de mestizos que estamos dándole una nueva cara y construyendo su identidad. En este siglo, según información del INEI, en al periodo intercensal 1883- 2007 la tasa de migración fue de 1% gracias a que desde el 2002, con el inicio del proceso de regionalización, se ha descentralizado el poder político y se está impulsando el desarrollo de los departamentos, llamados también regiones, muchos de los cuales, como ya se ha señalado, están creciendo a tasas mayores que Lima lo que está deteniendo la migración hacía la metrópoli. Y eso es muy bueno pues todos queremos que las regiones sigan creciendo aunque todavía falta solucionar algunos problemas del proceso descentralista, pero Lima Metropolitana también debe crecer aún perdiendo participación porcentual en el PBI nacional pues lo que se busca es un desarrollo armónico y sostenido del país.
Es innegable que dicha situación es el resultado de las sucesivas políticas centralistas de los gobiernos de turno por cuya razón provocaron atraso y pobreza a las demás provincias del interior del país, lo que produjo un justificado sentimiento anticentralista que muchas veces se expresó como un antilimeñismo, aunque es justo señalar que dicho sentir es casi cultural por haber sido Lima capital de la conquista española y en la república, la sede del centro del poder político. Como resultado de las sucesivas migraciones del siglo pasado la capital ya no es tierra de “blancos” sino de mestizos que estamos dándole una nueva cara y construyendo su identidad. En este siglo, según información del INEI, en al periodo intercensal 1883- 2007 la tasa de migración fue de 1% gracias a que desde el 2002, con el inicio del proceso de regionalización, se ha descentralizado el poder político y se está impulsando el desarrollo de los departamentos, llamados también regiones, muchos de los cuales, como ya se ha señalado, están creciendo a tasas mayores que Lima lo que está deteniendo la migración hacía la metrópoli. Y eso es muy bueno pues todos queremos que las regiones sigan creciendo aunque todavía falta solucionar algunos problemas del proceso descentralista, pero Lima Metropolitana también debe crecer aún perdiendo participación porcentual en el PBI nacional pues lo que se busca es un desarrollo armónico y sostenido del país.
Lima no debe dejar de ser el motor de
la economía nacional, más bien debe buscar una mejor inserción al mundo
globalizado y al concierto de ciudades competitivas. Ciudades como Sao Paulo,
Buenos Aires, Bogotá, Santiago de Chile, para hablar solo de algunas de Sud
América, realizan grandes esfuerzos para ser modernas, sustentables y con gran
calidad de vida, pues saben que de lograrlo conseguirán atraer inversiones y
hacer que dichos estándares sean sostenibles. De conseguirlo, nuestra ciudad se podría
convertir en modelo de desarrollo de otras ciudades que a su vez consigan
impulsar el desarrollo de sus respectivas regiones. Por ello es muy importante
que cualquier propuesta de desarrollo para Lima tenga el enfoque de ciudad, así
como las soluciones y los problemas que se identifiquen deben ser abordados
considerando su complejidad como gran metrópoli.

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