Paremos la destrucción de Lima y la mal llamada reforma del transporte
que la ocasiona
En una gran ciudad el sistema de transporte es como el
aparato circulatorio del ser humano, en el cual los vehículos trasladan a sus
habitantes a cada rincón y extremo de la urbe de manera fluida, con comodidad y
a costo asequible. Al igual que el aparato circulatorio, el sistema debe tener
grandes vías troncales que deben atravesar las principales concentraciones
urbanas, polos económicos productivos y comerciales de la ciudad hasta unir sus
extremos, luego las vías secundarias y locales que conectadas con las troncales
la van integrando hasta constituir una gran malla que permite el funcionamiento
ordenado de la ciudad.
Antecedentes
El gran crecimiento demográfico de las últimas décadas
ha hecho que las contiguas provincias de Lima y El Callao se encuentren y
conviertan en una sola metrópoli, Lima Metropolitana. Así mismo, el cambio de
“giro productivo” de la ciudad de intentar ser industrial y llegar a
convertirse en una ciudad comercial y de servicios ha dado por resultado la
ocupación casi total de sus territorios y el desarrollo de 3 polos económicos (norte,
sur y este) además del Centro Histórico de Lima y el Centro de El Callao, creándose
grandes necesidades de traslado de sus habitantes para acudir a su centros de
trabajo, de estudio, en general para convivir en la gran ciudad. Lo que ha
generado 575 rutas de transporte público- 487 en la provincia de Lima- que,
ante la falta de planeamiento, se entrecruzan innecesariamente congestionando
las principales avenidas, saturan el Centro Histórico y dejan de atender
satisfactoriamente poblaciones como las de los distritos de Carabayllo,
Pucusana, Ancón, Puente Piedra, Ventanilla en los que inclusive hoy se
construyen conjuntos habitacionales y se diseñan fábricas industriales.
La entrega de la ciudad al lucro privado
Ante tal problemática, la gestión de la alcaldesa
Villarán, sin planes ni imaginación, optó por entregar la construcción de la
infraestructura vial a la inversión privada- habla de una inversión “que supera
los 6,000 millones de dólares”- sin definirle parámetros ni criterios que
beneficien a la ciudad y sus pobladores, tan solo dejándoles el fin de lucro.
Como ejemplo podemos tomar el actual proyecto Vía Parque Rímac, iniciado en la
gestión anterior por un monto de US$ 571 millones y que esta administración
negoció para agregar un parque con cuya obra la inversión llegó a US$ 700
millones, incremento que va significar, para el mismo trayecto, 10 años más de
período de concesión, un alto peaje y sucesivos
incrementos anuales pues los peajes son la forma como los
concesionarios recuperan la inversión y
sobre todo permitió incentivar el uso del transporte privado al no incorporar
un corredor de transporte público como existe en el llamado “zanjón”, lo que no
le conviene a la concesionaria pues la obra está pensada para beneficiar a los
distritos “empresariales” de La Molina y Surco dándole acceso rápido al
aeropuerto internacional. Así pues la mal llamada reforma del transporte va
entregar una infraestructura que encarecerá la movilidad, con peajes caros y
ajustables anualmente, que incentivará el uso del transporte privado con
mayores consecuencias contaminantes, que congestionará más la ciudad pues el
transporte público y taxis usarán las vías alternas y sobre todo dividirá la
urbe entre quienes pueden viajar por dichas vías rápidas y quienes tenemos que viajar
por la periferia.
Los corredores urbanos
![]() |
| Largas colas para abordar el bus |
Los corredores urbanos se constituyen con el objetivo
de dar fluidez al tránsito. Son carriles de doble vía dedicados exclusivamente
al transporte público se construyen en grandes avenidas donde coinciden varias
rutas y en las que el ancho de las mismas permite el transito del transporte
privado y taxis por los costados. Ejemplo, el corredor de la avenida Brasil.
Una ruta puede atravesar varios corredores. Un corredor está dentro de una ruta
pero no es una ruta. El llamado “corredor
Azul”, lo han diseñado como una ruta y lo han entregado en exclusividad a
una nueva línea, han sacado los vehículos de 54 rutas troncales que pasaban por
ahí y obligan a que los pasajeros de
dichas rutas alimenten al corredor, es decir rutas alimentando un corredor,
inaudito, fraccionan las rutas troncales quitando fluidez y alargando los
tiempos de viaje por los sucesivos trasbordos. Sin olvidar que sus paraderos
terminales se encuentran en la ciudad (Amancaes y Armendariz) congestionando el
tránsito como lo están haciendo los trasbordos en cada paradero de conexión del
corredor y las rutas, provocando el caos y afectando la calidad de vida de los vecinos.
El costo del pasaje es alto, S/1.50, para ser un tramo corto. Los beneficios
que anuncian son falsos: no son ómnibuses nuevos, los choferes son los mismos y
nunca podrán acortar el tiempo de traslado por el corredor pues antes pasaban
vehículos de 54 rutas y se conseguía
movilidad cada minuto, lo que no podrán hacer la nueva línea pues no les sería
rentable por el número de vehículos que tendrían que poner a un tramo tan
corto. Para los que usan las rutas troncales el tiempo de viaje les será mayor por los transbordos así como será mayor el costo de
pasaje. Por ejemplo por dicho corredor pasaba la ruta Chorrillos- Lurigancho,
el valor de ese pasaje era S/3.00, con el nuevo corredor el trayecto será:
Chorrillos- Corredor azul por S/1.50, corredor azul hasta Virú(Rímac) por
S/1.50, Virú - San Juan de Lurigancho por S/1.50, total S/4.50, mínimo S/4.00.
Sin contar que ya solo la llamada jornada gratuita de prueba está costando a
los contribuyentes de Lima la cantidad de 5 millones 500 soles mensuales.
Conclusión
La mal llamada reforma del transporte se está
implementando sin planeamiento y sin participación de técnicos (ingenieros de
transporte) y también al margen del Callao sin tomar en cuenta que conforman
una sola urbe y que de dicha provincia salen 88 rutas troncales hacía la
provincia de Lima. La improvisación y la ignorancia de la administración de
Villarán están tomando decisiones que están llevando a Lima Metropolitana al
caos y a su destrucción urbana. La llamada reforma del transporte ¡Hay que
pararla! ¡Fuera la gestión incompetente de Villarán!


No hay comentarios:
Publicar un comentario