Evaluación de los
resultados de la consulta popular sobre la revocatoria de autoridades
municipales de Lima Metropolitana.
(publicado en
las redes sociales el 10 de mayo del 2013)
El jueves 25
de abril del presente con la entrega de las credenciales a los 22 nuevos
regidores accesitarios que reemplazaron a los destituidos en la última consulta
popular sobre la revocatoria de autoridades de la Municipalidad de Lima
Metropolitana se culminó el proceso de consulta popular. Dada la transcendencia
del mismo, presentamos el presente balance.
1.
Elecciones municipales del 2010
Ya en la
elecciones del 2010, la candidata Susana Villarán y su grupo Fuerza Social cuyas
posibilidades eran muy bajas se vieron favorecidos por circunstancias fortuitas
conocidas que la llevaron a la alcaldía, hecho que sorprendió a muchos,
principalmente a ella misma. Ganó con el 38.39% de los votos válidos a 38 mil
votos de su competidora Lourdes Flores del PPC- UN, el 0.74% de los ciudadanos
que votaron, aunque ninguno de sus otros candidatos de FS a las diferentes
alcaldías distritales ganaron. A pesar de la exigua diferencia que le dio la
conducción de la ciudad, en virtud de la ley de elecciones municipales Nº
26864, obtuvo una mayoría absoluta de regidores en el Concejo Municipal que le
permitió gobernar la ciudad a su antojo.
2.
La gestión municipal: Entre la demagogia y el entreguismo.
Con dichos
regidores improvisados y funcionarios inexpertos, el primer año de la gestión
fue de grandes anuncios, muchas poses “revolucionarias” y poca acción. Lo que
provocó la justificada crítica de la ciudadanía por la evidente paralización de
la ciudad. El segundo año, no tuvo otra que continuar con las obras de la
gestión anterior que tanto criticó acercándose además a las constructoras
privadas que les fueron “vendiendo” grandes obras millonarias a concesión que
se redituarían con el peaje, el monto total anunciado fue 4 mil millones de
dólares. Un gran negocio para las constructoras y para Lima un desarrollo
desigual en provecho de los más ricos. Es necesario mencionar, que gracias a la
mayoría absoluta que tuvo en el concejo ejerció una especie de dictadura, a
pesar de la denuncia y protesta permanente de los regidores de la oposición.
3.
El rechazo popular y el “auxilio” de la derecha.
Por supuesto
que dicha situación se reflejó en la opinión pública limeña. Sobre todo en los
distritos de la periferia que votaron por ella y que se sentían defraudados por
el incumplimiento de sus promesas. Según Ipsos Apoyo, desde los primeros meses
hasta el día de la revocatoria la desaprobación de la gestión municipal
sobrepasó el 55% y en noviembre del 2012 inclusive fue de 70%; en este contexto
fue fácil conseguir las 400 mil firmas para la revocatoria. Aceptada la
consulta y definida la fecha de la revocatoria, acudieron en auxilio de la
alcaldesa las recursos de las constructoras, en defensa de sus negocios, con la
contratación del asesor Favre y toda la fuerza mediática que una prensa
plumífera le permitía, así comenzaron la “gran campaña”. Los grandes intereses
económicos consiguieron el apoyo de los partidos de la derecha, inclusive el
PPC su tenaz opositor en el Concejo, se sumo a dicho “apoyo”, aunque
astutamente, previamente se reunieron con Villarán y le obligaron a aceptar un
“plan de acción mínimo”- según refiere L. Flores en entrevista a El Comercio-
que incluía el impulso a la inversión privada, obras menores pero de
repercusión popular como muros de contención y sobre todo la presidencia de
algunas comisiones como la de desarrollo urbano que estaba en manos de Marissa
Glave. Obtenido los acuerdos, la dirigencia del PPC ordenó a sus regidores el
apoyo total. Menudo problema para quienes conocían la desastrosa gestión de la
alcaldesa y ahora tenían que defenderla.
4.
El carácter antipopular de la campaña del NO.
El No del PPC
sencillamente consistió en denunciar, mañosamente, que sin la alcaldesa Lima
iba a caer en el caos además del gasto millonario que representaría para el
Estado nuevas elecciones, sin embargo lo más nocivo, por encima de su sarta de
mentiras, fue la campaña contra el derecho ciudadano de la revocatoria, sobre
ella, el Presidente del PPC inclusive se atrevió a decir que era una golpe de
estado, por supuesto a dicho opinión, con furia, se sumaron los caviares.
Villarán en una entrevista a CNN dijo que la revocatoria no debería existir,
que las autoridades deberían cumplir su mandato, olvidando que fueron ellos los
más entusiastas en impulsar esta figura jurídica cuando en la oposición fungían
de demócratas y que ésta ahora es un derecho constitucional, expresión de
soberanía e instrumento de control popular.
5.
Una campaña desigual signada por los millones del NO.
Si bien la
gran mayoría del pueblo de Lima estaba a favor de la revocatoria y de votar por
el SI, el llamado comité revocador que recolectó las firmas fue rebasado por la
responsabilidad de la campaña, no tuvo ni organización ni conducción,
Solidaridad Nacional de Castañeda que a todas luces financió dicha recolección,
no supo tomar las riendas y menos coordinar con otras organizaciones políticas
y sociales que se manifestaron por el SI como la UPP, organizaciones
evangelistas, vecinales y el Partido Aprista, entre otras. No se pudo articular
un comité que por lo menos permitiera un mínimo de coordinación en acciones y
medios; la arremetida del apoyo por el No fue millonaria y en todos los medios.
Inclusive el JNE que debió limitar la acción de la alcaldesa en el período
electoral, le permitió que haga campaña desde su cargo y en el caso del llamado
debate, no permitió que participen todas las organizaciones que apoyaban el SI,
entre ellos el PAP y con una maniobra burda, ni siquiera los acreditados por
Solidaridad Nacional participaron, fue un monólogo de los regidores de la
alcaldesa.
6.
Los resultados ¿Quién ganó?.
La elección,
en contra de los agoreros que predijeron un gran ausentismo y gran número de
votos en blancos y nulos por una cedula tan grande y con tantos candidatos,
sufrieron una gran decepción: 16% de ausentismo y un promedio de 19% de blancos
y nulos, cifras estadísticamente aceptables. La votación fue un éxito. Los
resultados fueron contradictorios: la alcaldesa fue ratificada pero 20 de los
regidores de su partido fueron revocados más dos de Solidaridad Nacional. El
51% de los votos válidos la favorecieron con el NO y el 49% votaron por el SI,
fue ratificada por una diferencia de 116 mil votos. Si bien el 40% de los
ciudadanos que votaron lo hicieron marcando 40 veces SI y el 38% 40 veces NO,
la diferencia la hizo el voto cruzado y de consigna. Como ejemplos, el voto
caviar fue votar por el NO a la alcaldesa y sus regidores de FS y por el Si
contra los 2 de SN, algunos además contra los otros regidores; el voto de la
derecha fue por el NO a la alcaldesa y regidores del PPC y el SI contra
regidores de FS, SN y los otros regidores. Aparte de otras combinaciones
caprichosas y de error. Si bien un análisis así es complicado el resultado por
distritos es mucho más ilustrativo y refleja más el sentir del pueblo. La
alcaldesa ha sido rechazada en 20 distritos populares: 18 de la periferia- 9 de
Lima norte, 6 de Lima sur y 3 de Lima este- y 2 distritos pobres de Lima
centro, como La Victoria y el Rímac, por supuesto distritos donde no han
llegado sus “reformas”, contrario sensu, los distritos que votaron por el NO
son los distritos del centro de Lima, modernos y de poblaciones de niveles
socioeconómicos alto y medio y por supuesto, el Cercado de Lima, que es la
única zona urbana a la que ha orientado sus “políticas públicas”. El resultado
de la elección, a pesar de su millonaria campaña a favor del NO, expresa la gran
división de Lima, entre centro y periferia, que la gestión de la alcaldesa ha
profundizado y sobre todo el olvido a los pobres de la ciudad.
Distritos que votaron por el SI, por
la destitución de la alcaldesa
Distrito
|
Área Interdistrital
|
Distrito
|
Área Interdistrital
|
Ancón
|
Lima
Norte
|
Cieneguilla
|
Lima
Sur
|
Carabayllo
|
Lima
Norte
|
Lurín
|
Lima
Sur
|
Independencia
|
Lima
Norte
|
Pachacamac
|
Lima
Sur
|
Pte. Piedra
|
Lima
Norte
|
Pucusana
|
Lima
Sur
|
Sta. Rosa
|
Lima
Norte
|
Pta. Negra
|
Lima
Sur
|
Comas
|
Lima
Norte
|
San Bartolo
|
Lima
Sur
|
El Agustino
|
Lima
Este
|
Sta. María
|
Lima
Sur
|
S J de L
|
Lima
Este
|
Villa El Salvador
|
Lima
Sur
|
Sta. Anita
|
Lima
Este
|
Villa María del Triunfo
|
Lima
Sur
|
La Victoria
|
Lima
Centro
|
Rímac
|
Lima
Centro
|
7.
La pésima gestión no se pudo ocultar.
Según las
encuestas posteriores a la elección, el 66% de los ciudadanos que votaron a
favor del NO señalaron que lo hicieron porque era un gasto inútil y porque Lima
perdería tiempo y se paralizaría y el 62% de los que votaron por el SI lo
hicieron por temas de su mala gestión. Como se aprecia, la pésima gestión era
tan evidente que la campaña a favor del NO se basó en consignas ajenas a ella y
si bien pudieron salvar a la alcaldesa no lo consiguieron con sus regidores,
pues fueron revocados 20 regidores de FS. A la fecha el nivel de desaprobación,
según la encuesta de Datum es de 62%.
Conclusiones:
a.
Sobre la Alcaldesa y su grupo Fuerza Social.
Si bien
Villarán ha sido ratificada, ha quedado en evidencia su pésima gestión
municipal que, hasta los que votaron por el NO reconocen. Ha evitado su
destitución con argumentos falsos, entre otros, al señalar que sin ella Lima
caería en el caos, argucia que no le alcanzó a sus regidores que en número de
20 fueron destituidos.
La consulta
también ha desenmascarado el carácter elitista de su gestión de favorecer a los
distritos modernos de sectores altos y medios, que votaron con entusiasmo por
ella y en contra de los distritos de la periferia y pobres, que buscaron su
destitución por no cumplir sus promesas.
Como resultado
de su estrategia de evitar la destitución a como diera lugar la alcaldesa se
alió a todo partido o grupo social, hoy se encuentra secuestrada por el PPC que
ha obtenido mayoría en el concejo municipal y la va a obligar a cumplir el plan
de acción acordado.
b.
Sobre la gestión municipal y el derecho de la revocatoria.
Es importante
terminar con la dictadura del concejo municipal y los alcaldes provinciales de
Lima, que al ser elegidos por lista muchas veces son ajenos a la problemática
de los distritos y “legislan” al margen de los concejos distritales. Se debe
discutir la elección de regidores metropolitanos por distritos.
Como
demócratas, debemos defender el derecho constitucional a la revocatoria de
autoridades ante la arremetido de los autócratas, de derecha y de “izquierda”, que
les incomoda esta forma de participación y control popular de las autoridades que
las obliga a cumplir las promesas electorales e informar detalladamente sobre los
avances de su gestión. La derecha y aquella seuda izquierda ya han anunciado su
deseo de modificar la norma haciéndola inviable y hasta retirarla de la
Constitución. ¡Estemos atentos!


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