jueves, 16 de mayo de 2013


Evaluación de los resultados de la consulta popular sobre la revocatoria de autoridades municipales de Lima Metropolitana.
(publicado en las redes sociales el 10 de mayo del 2013)

El jueves 25 de abril del presente con la entrega de las credenciales a los 22 nuevos regidores accesitarios que reemplazaron a los destituidos en la última consulta popular sobre la revocatoria de autoridades de la Municipalidad de Lima Metropolitana se culminó el proceso de consulta popular. Dada la transcendencia del mismo, presentamos el presente balance.

1.       Elecciones municipales del 2010

Ya en la elecciones del 2010, la candidata Susana Villarán y su grupo Fuerza Social cuyas posibilidades eran muy bajas se vieron favorecidos por circunstancias fortuitas conocidas que la llevaron a la alcaldía, hecho que sorprendió a muchos, principalmente a ella misma. Ganó con el 38.39% de los votos válidos a 38 mil votos de su competidora Lourdes Flores del PPC- UN, el 0.74% de los ciudadanos que votaron, aunque ninguno de sus otros candidatos de FS a las diferentes alcaldías distritales ganaron. A pesar de la exigua diferencia que le dio la conducción de la ciudad, en virtud de la ley de elecciones municipales Nº 26864, obtuvo una mayoría absoluta de regidores en el Concejo Municipal que le permitió gobernar la ciudad a su antojo.

2.     La gestión municipal: Entre la demagogia y el entreguismo. 

Con dichos regidores improvisados y funcionarios inexpertos, el primer año de la gestión fue de grandes anuncios, muchas poses “revolucionarias” y poca acción. Lo que provocó la justificada crítica de la ciudadanía por la evidente paralización de la ciudad. El segundo año, no tuvo otra que continuar con las obras de la gestión anterior que tanto criticó acercándose además a las constructoras privadas que les fueron “vendiendo” grandes obras millonarias a concesión que se redituarían con el peaje, el monto total anunciado fue 4 mil millones de dólares. Un gran negocio para las constructoras y para Lima un desarrollo desigual en provecho de los más ricos. Es necesario mencionar, que gracias a la mayoría absoluta que tuvo en el concejo ejerció una especie de dictadura, a pesar de la denuncia y protesta permanente de los regidores de la oposición.

3.     El rechazo popular y el “auxilio” de la derecha.

Por supuesto que dicha situación se reflejó en la opinión pública limeña. Sobre todo en los distritos de la periferia que votaron por ella y que se sentían defraudados por el incumplimiento de sus promesas. Según Ipsos Apoyo, desde los primeros meses hasta el día de la revocatoria la desaprobación de la gestión municipal sobrepasó el 55% y en noviembre del 2012 inclusive fue de 70%; en este contexto fue fácil conseguir las 400 mil firmas para la revocatoria. Aceptada la consulta y definida la fecha de la revocatoria, acudieron en auxilio de la alcaldesa las recursos de las constructoras, en defensa de sus negocios, con la contratación del asesor Favre y toda la fuerza mediática que una prensa plumífera le permitía, así comenzaron la “gran campaña”. Los grandes intereses económicos consiguieron el apoyo de los partidos de la derecha, inclusive el PPC su tenaz opositor en el Concejo, se sumo a dicho “apoyo”, aunque astutamente, previamente se reunieron con Villarán y le obligaron a aceptar un “plan de acción mínimo”- según refiere L. Flores en entrevista a El Comercio- que incluía el impulso a la inversión privada, obras menores pero de repercusión popular como muros de contención y sobre todo la presidencia de algunas comisiones como la de desarrollo urbano que estaba en manos de Marissa Glave. Obtenido los acuerdos, la dirigencia del PPC ordenó a sus regidores el apoyo total. Menudo problema para quienes conocían la desastrosa gestión de la alcaldesa y ahora tenían que defenderla.

4.    El carácter antipopular de la campaña del NO.

El No del PPC sencillamente consistió en denunciar, mañosamente, que sin la alcaldesa Lima iba a caer en el caos además del gasto millonario que representaría para el Estado nuevas elecciones, sin embargo lo más nocivo, por encima de su sarta de mentiras, fue la campaña contra el derecho ciudadano de la revocatoria, sobre ella, el Presidente del PPC inclusive se atrevió a decir que era una golpe de estado, por supuesto a dicho opinión, con furia, se sumaron los caviares. Villarán en una entrevista a CNN dijo que la revocatoria no debería existir, que las autoridades deberían cumplir su mandato, olvidando que fueron ellos los más entusiastas en impulsar esta figura jurídica cuando en la oposición fungían de demócratas y que ésta ahora es un derecho constitucional, expresión de soberanía e instrumento de control popular.


5.     Una campaña desigual signada por los millones del NO.

Si bien la gran mayoría del pueblo de Lima estaba a favor de la revocatoria y de votar por el SI, el llamado comité revocador que recolectó las firmas fue rebasado por la responsabilidad de la campaña, no tuvo ni organización ni conducción, Solidaridad Nacional de Castañeda que a todas luces financió dicha recolección, no supo tomar las riendas y menos coordinar con otras organizaciones políticas y sociales que se manifestaron por el SI como la UPP, organizaciones evangelistas, vecinales y el Partido Aprista, entre otras. No se pudo articular un comité que por lo menos permitiera un mínimo de coordinación en acciones y medios; la arremetida del apoyo por el No fue millonaria y en todos los medios. Inclusive el JNE que debió limitar la acción de la alcaldesa en el período electoral, le permitió que haga campaña desde su cargo y en el caso del llamado debate, no permitió que participen todas las organizaciones que apoyaban el SI, entre ellos el PAP y con una maniobra burda, ni siquiera los acreditados por Solidaridad Nacional participaron, fue un monólogo de los regidores de la alcaldesa.

6.    Los resultados ¿Quién ganó?.

La elección, en contra de los agoreros que predijeron un gran ausentismo y gran número de votos en blancos y nulos por una cedula tan grande y con tantos candidatos, sufrieron una gran decepción: 16% de ausentismo y un promedio de 19% de blancos y nulos, cifras estadísticamente aceptables. La votación fue un éxito. Los resultados fueron contradictorios: la alcaldesa fue ratificada pero 20 de los regidores de su partido fueron revocados más dos de Solidaridad Nacional. El 51% de los votos válidos la favorecieron con el NO y el 49% votaron por el SI, fue ratificada por una diferencia de 116 mil votos. Si bien el 40% de los ciudadanos que votaron lo hicieron marcando 40 veces SI y el 38% 40 veces NO, la diferencia la hizo el voto cruzado y de consigna. Como ejemplos, el voto caviar fue votar por el NO a la alcaldesa y sus regidores de FS y por el Si contra los 2 de SN, algunos además contra los otros regidores; el voto de la derecha fue por el NO a la alcaldesa y regidores del PPC y el SI contra regidores de FS, SN y los otros regidores. Aparte de otras combinaciones caprichosas y de error. Si bien un análisis así es complicado el resultado por distritos es mucho más ilustrativo y refleja más el sentir del pueblo. La alcaldesa ha sido rechazada en 20 distritos populares: 18 de la periferia- 9 de Lima norte, 6 de Lima sur y 3 de Lima este- y 2 distritos pobres de Lima centro, como La Victoria y el Rímac, por supuesto distritos donde no han llegado sus “reformas”, contrario sensu, los distritos que votaron por el NO son los distritos del centro de Lima, modernos y de poblaciones de niveles socioeconómicos alto y medio y por supuesto, el Cercado de Lima, que es la única zona urbana a la que ha orientado sus “políticas públicas”. El resultado de la elección, a pesar de su millonaria campaña a favor del NO, expresa la gran división de Lima, entre centro y periferia, que la gestión de la alcaldesa ha profundizado y sobre todo el olvido a los pobres de la ciudad.

Distritos que votaron por el SI, por la destitución de la alcaldesa
Distrito
Área Interdistrital
Distrito
Área Interdistrital
Ancón
Lima Norte
Cieneguilla
Lima Sur
Carabayllo
Lima Norte
Lurín
Lima Sur
Independencia
Lima Norte
Pachacamac
Lima Sur
Pte. Piedra
Lima Norte
Pucusana
Lima Sur
Sta. Rosa
Lima Norte
Pta. Negra
Lima Sur
Comas
Lima Norte
San Bartolo
Lima Sur
El Agustino
Lima Este
Sta. María
Lima Sur
S J de L
Lima Este
Villa El Salvador
Lima Sur
Sta. Anita
Lima Este
Villa María del Triunfo
Lima Sur
La Victoria
Lima Centro
Rímac
Lima Centro

7.     La pésima gestión no se pudo ocultar.

Según las encuestas posteriores a la elección, el 66% de los ciudadanos que votaron a favor del NO señalaron que lo hicieron porque era un gasto inútil y porque Lima perdería tiempo y se paralizaría y el 62% de los que votaron por el SI lo hicieron por temas de su mala gestión. Como se aprecia, la pésima gestión era tan evidente que la campaña a favor del NO se basó en consignas ajenas a ella y si bien pudieron salvar a la alcaldesa no lo consiguieron con sus regidores, pues fueron revocados 20 regidores de FS. A la fecha el nivel de desaprobación, según la encuesta de Datum es de 62%.

Conclusiones:

a.    Sobre la Alcaldesa y su grupo Fuerza Social.

Si bien Villarán ha sido ratificada, ha quedado en evidencia su pésima gestión municipal que, hasta los que votaron por el NO reconocen. Ha evitado su destitución con argumentos falsos, entre otros, al señalar que sin ella Lima caería en el caos, argucia que no le alcanzó a sus regidores que en número de 20  fueron destituidos.
La consulta también ha desenmascarado el carácter elitista de su gestión de favorecer a los distritos modernos de sectores altos y medios, que votaron con entusiasmo por ella y en contra de los distritos de la periferia y pobres, que buscaron su destitución por no cumplir sus promesas.
Como resultado de su estrategia de evitar la destitución a como diera lugar la alcaldesa se alió a todo partido o grupo social, hoy se encuentra secuestrada por el PPC que ha obtenido mayoría en el concejo municipal y la va a obligar a cumplir el plan de acción acordado.

b.    Sobre la gestión municipal y el derecho de la revocatoria.

Es importante terminar con la dictadura del concejo municipal y los alcaldes provinciales de Lima, que al ser elegidos por lista muchas veces son ajenos a la problemática de los distritos y “legislan” al margen de los concejos distritales. Se debe discutir la elección de regidores metropolitanos por distritos.
Como demócratas, debemos defender el derecho constitucional a la revocatoria de autoridades ante la arremetido de los autócratas, de derecha y de “izquierda”, que les incomoda esta forma de participación y control popular de las autoridades que las obliga a cumplir las promesas electorales e informar detalladamente sobre los avances de su gestión. La derecha y aquella seuda izquierda ya han anunciado su deseo de modificar la norma haciéndola inviable y hasta retirarla de la Constitución. ¡Estemos atentos!

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