Análisis de la
gestión de la alcaldesa Susana Villarán, tramo 2011- 2012 (3)
(publicado en
las redes el 10 de marzo del 2013)
La “reforma” del transporte, una reforma para los ricos de la
ciudad
El crecimiento
económico del país y el boom inmobiliario, de los supermercados y de los
servicios en general han cambiado la configuración urbana de la ciudad;
económicamente la ha segmentado, dejando en la Lima central (San Isidro,
Miraflores) el centro financiero y los servicios tecnológicos, y en los
llamados conos han surgido verdaderos centros económicos de producción y de
servicios que han transformando Lima en una ciudad policéntrica con áreas
desconcentradas económicamente muy activas y pujantes. Por otro lado, a nivel
urbano, se han acrecentado las profundas desigualdades sociales: en la Lima central,
en su parte moderna, se consolida una clase media que crece como sus edificios
de departamentos; en la zona lujosa de los distritos de Surco, la Molina y
parte de San Borja, viviendas y departamentos suntuosos de los niveles
socioeconómicos alto y medio alto; luego las viviendas populares en los
distritos de Carabayllo, Puente Piedra, Ate, San Juan de Lurigancho,
Chorrillos, Pachacamac, San Bartolo, entre los más activos y por último, los
más pobres, sin posibilidad de adquirir una casa, que se arrinconan en las
laderas y en las partes altas de los cerros que circundan la ciudad.
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| Para un tercio de la población, los más pobres, sigue el caos |
En virtud de
ese proceso de expansión, a la fecha, Lima Metropolitana contiene en su casco
urbano a 52 distritos, 43 de la provincia de la Lima, 6 de la provincia del
Callao y a zonas urbanas de los distritos de Ricardo Palma y Santa Eulalia de
la provincia de Huarochirí y del distrito de Chilca provincia de Cañete. Con
gran apoyo mediático la actual administración municipal ha anunciado una
supuesta “reforma del transporte” que según dicen está en marcha y que se
supone debe corresponder a esa nueva ciudad que se vislumbra. Veamos en qué
consiste: por un lado resalta el incremento de viajes y buses del
Metropolitano, recordemos la actual administración municipal encontró dicho
servicio al inicio de operaciones cuando se estaba probando el sistema,
definiendo los horarios, el número de buses, etc., por unos meses detuvo su
implementación para impulsarlo luego, sin embargo no continuaron con la
ampliación del último tramo hasta el patio central junto al parque Sinchi Roca,
incumplimiento por lo que ahora la MML tiene que pagar 93 millones de nuevos
soles por perjuicio económico a los concesionarios. Anuncia la puesta en marcha
de 5 corredores segregados en la Lima central, para ello se licita a consorcios
y se exige buses euro 4, aunque permiten que éstos usen combustible a gas y a
diesel ¿a diesel, que pasó con la protección del ambiente? Con dicha medida se
saca del camino a empresas de transporte urbano que habían comprado buses euro
2 y 3 a gas, que cuando éstas reclamaron se les acusó de ser la mafia del
transporte, mientras regidores de la MML con el funcionario Guerra García,
formaban nuevos consorcios con sus conocidos y los relacionaban con una
compañía de buses de China, país al que inclusive viajaron. De esta forma los
regidores y Guerra García triangularon sus “consorcios amigos”, con COFIDE
(financiamiento) y la empresa de buses chinos ¡Gran negocio! Otro hito de dicha
“reforma” fue la inscripción de taxis, en medio de un gran tumulto y desorden
se inscribieron 90 mil taxis ¿para qué? ¿Para impedir que haya más taxis? Lima requiere taxis seguros, revisión técnica
periódica. Choferes diestros, exámenes médicos y de manejo periódicos. Tarifa
justa, taxímetro. Identificación única por seguridad y control. Por último difunden como gran acierto el
haber logrado comprometer al sector privado para que inviertan en
infraestructura de transporte, léase empresas brasileras y grandes
constructoras, permitiéndoles el cobro del peaje por 30 y 40 años. Si
analizamos los actuales proyectos y rutas concedidas éstas son vías rápidas que
se inician en los distritos de los niveles socioeconómicos alto y medio alto y
terminan en el aeropuerto y/o le facilitan su acceso a sus playas del sur; a
pesar que atraviesan varios distritos benefician a quienes tienen vehículo
particulares. No existe en el contrato de concesión, por ejemplo la obligación
de incorporar en dichas vías corredores de transporte público libres de peaje,
no sería rentable, como tampoco les sería rentable rutas de transporte público
que se inicien en las áreas urbanas de los sectores pobres. ¡De qué reforma se
está hablando! Recordemos, desde las últimas décadas del siglo XX la provincia
de Lima tiene 487 rutas autorizadas para el transporte público y el Callao 87,
las mismas que forman parte de un sistema radial que parte del Centro Histórico
de Lima hacia la periferia, construyendo una malla con las principales avenidas
que conocemos: Abancay, Tacna, Arequipa, etc.
En 1988-89 se elaboró el Plan de
Desarrollo Metropolitano de Lima-Callao 1990- 2010 que propuso un sistema vial
metropolitano con anillos y corredores viales de transporte público, que los
sucesivos alcaldes han ido ejecutando, entre los que se encuentran el corredor
de la vía expresa (el Metropolitano) y los otros corredores que se anuncian. El
problema es que dicho plan nunca fue actualizado y corresponde a una Lima de 5
millones de habitantes, ahora tiene 10 millones; a un área urbanizada de 70 mil
ha, hoy tiene 85 mil ha. Inclusive el tren eléctrico, diseñado hace 25 años,
requiere actualizar su ruta para, como vía troncal, dar continuidad a la
ciudad. Por ello, de tener éxito la actual “reforma” cubriría solo el 60% del
área urbana dejando de lado a la población de los niveles socioeconómicos medio
bajo y pobres que viven en la periferia, profundizando así mucho más la
desigualdad de la ciudad, que tendría una parte moderna de niveles
socioeconómicos medio, medio alto y alto con infraestructura moderna y vías rápidas
y una periferia habitada por más de 3 millones de habitantes sin transporte
público adecuado, con mototaxis, combis, etc. Por ello en las encuestas, los
llamados sectores A y B no quieren que revoquen a la alcaldesa.
Cuando se habla
de reforma del transporte ésta debe significar un nuevo Sistema Vial
Metropolitano en cuyo diseño se involucre a las provincias que integran la gran
Lima, que tome en cuenta los nuevos
polos de desarrollo de la ciudad, la totalidad de las áreas urbanas y sobre
todo que priorice el transporte público permitiendo que exista una continuidad
en la ciudad. Que sus habitantes tengan
fácil acceso a todos los rincones de ella y sobre todo a los servicios
públicos. La actual “reforma” del transporte de la alcaldesa solo favorece a los
ricos y acrecienta las desigualdades de la ciudad.
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| Cinco inspectores por cuadra para el "reordenamiento" |
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| No llegarán a los conos |



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