miércoles, 15 de mayo de 2013


Análisis de la gestión de la alcaldesa Susana Villarán, tramo 2011- 2012 (1)
(publicado en las redes el 28 de enero del 2013)

Aprobada la fecha para la consulta de revocatoria de autoridades de la Municipalidad Metropolitana de Lima, es perentorio el análisis de los principales aspectos de la gestión que dirige la alcaldesa Susana Villarán. Como lo demuestran los hechos y sus acciones, ha sido la propia alcaldesa y su equipo de tecnócratas-caviares, los culpables de la pésima gestión y del consiguiente rechazo de los ciudadanos de Lima; si no hubiera sido así no se hubieran podido recabar las firmas para su revocatoria y las encuestas no le serían adversas. Han sido incapaces de pasar de la retórica a la acción de “Lima para todos”, han terminado en una  “Lima para las grandes constructoras” brasileras y nacionales.

De la retórica hueca a la privatización de la gestión.

Los primeros ocho meses se los pasaron haciendo política y anunciando un gran cambio, denunciando la corrupción y formando comisiones como en el caso de COMUNICORE, al que no agregaron nada nuevo; actualmente éste se encuentra judicializado y esperemos que caiga toda la fuerza de la ley sobre los culpables. A pesar de los encendidos discursos de la alcaldesa, “estamos pisando callos” dice, siguen las misma prácticas y la falta de transparencia utilizadas por la gestión anterior para ocultar la gran maraña de la corrupción. En la construcción de obras públicas sigue la “tercerización a los organismos descentralizados” para eludir los controles de la municipalidad, hacer menos transparente la inversión y permitir sobrecostos de consultorías. El procedimiento es el siguiente: los fondos asignados al presupuesto de la municipalidad son transferidos a EMAPE, organismo autónomo y descentralizado de la MML, que tiene la función de administrar el peaje y el mantenimiento de las vías públicas, sin embargo le permiten realizar estudios y ejecutar las obras grandes y pequeñas de la ciudad, inclusive al igual que la administración anterior, ahora también están encargando al organismo internacional OIM, para que realice la supervisión y selección de contratistas, mismo estilo Castañeda. A esto agregamos la improvisación e impericia con el consiguiente sobrecosto. Recordemos el fiasco de la remodelación de la Herradura donde se perdieron 12 millones de soles, la resolución del contrato con Graña y Montero que ya debió haber terminado el túnel de SJL y el Rímac, por cuya acción el costo se ha incrementado en 70 millones de soles más y cuya selección del nuevo contratista ha sido encargada a OIM, los puentes peatonales inconclusos por excesos de plazo de ejecución, la escaleras hechas a trompicones que no son 1,200 como mintió la alcaldesa, sino 174 y muchas pequeñas obras como losas deportivas.
La Herradura: Después de la remodelación quedó igual
Otra de estas prácticas, muy usuales por la corrupción, es la entrega de obras en concesión, para que los inversionistas privados la construyan con su dinero y luego recuperen la inversión con el peaje. Práctica que actualmente constituye el principal rasgo y característica de la gestión Villarán. Al respecto vale citar a Kaufmann del Banco Mundial que señala “Esta influencia indebida de intereses privados sobre el sector estatal puede o no, involucrar el intercambio de un soborno o, dependiendo de la norma del país, otro acto ilegal”. En el Perú las concesiones son propicias para la corrupción, pues eluden los principales controles como el SNIP y los de la Contraloría que apenas pueden revisar los contratos, pues las obras son ejecutadas con fondos privados. Casi siempre son el resultado de los lobbys y en ellos priman los intereses privados. En el caso de la MML, la primera experiencia fue la “Línea Amarilla” hoy llamado Vía Parque Rímac en el cual se “transó” con el contratista brasilero OAS, con las perjudiciales consecuencias que conocemos; la entrega en concesión a la brasilera Odebrecht para la construcción de 36 intercambios viales en la Panamericana norte y sur por un valor por 500 millones de dólares; el contrato de concesión con Graña y Montero para la construcción de la vía Expresa Sur con una  inversión de 197 millones de dólares. Actualmente se están ofreciendo a las constructoras privadas perfiles de proyectos por 4 mil millones de dólares para entregarlos en concesión.
 
Inundación Obra Vía Parque Rímac
Aquí se resalta la participación de otro organismo descentralizado, INVERMET- fondo Metropolitano de Inversiones- cuya función principal es la proporcionar fondos para las inversiones y que recauda algunos impuestos municipales, sin embargo se le ha encargado la supervisión de los contratos de concesión. Ahora se entiende porque se coloca en EMAPE e INVERMET
  a sus operadores de confianza como Prialé, Ortíz de Zevallos, Prado, Giesecke. Lo que está haciendo la gestión Villarán es permitir la intromisión de la inversión privada en la ciudad con montos muy elevados, con controles precarios, casi inexistentes, que no garantizan la calidad de las obras y permiten la corrupción, perjudicando además a la ciudad pues sin planes de desarrollo urbano los proyectos se ejecutan según la conveniencia de los intereses privados y perjudicando a los ciudadanos pues al permitir privatizar las principales vías tendrán que pagar peajes crecientes en casi todas las rutas de Lima Metropolitana.

El frente de defensa de los intereses privados.

Ante el rechazo de la población y el inicio del proceso de revocatoria aquellas constructoras e inversionistas ven en peligro sus grandes negocios y se ven obligados a movilizar todos sus recursos para revertir dicha situación y salvar a la alcaldesa. Por un lado a los principales diarios, como el grupo de “El Comercio”, el grupo “La República”, radioemisoras, etc. que compran con publicidad; a la par que los grupos brasileros traen al “mago” Favre que siempre incluyen en el paquete de ofrecimientos cuando “negocian” con autoridades. Dicha movilización por supuesto tenía que incluir a sus partidos y operadores de la derecha como el PPC, PPK, Somos Perú y otros como el burdo oportunista Toledo que propone a Anel Townsend, esposa de su secretario personal Gonzales Arica un personaje turbio, para que dirija la campaña de apoyo con el compromiso de que sea la próxima candidata a la alcaldía. La consigna es todos a defender los grandes negocios privados que realiza la municipalidad a espaldas del pueblo.

Las contratistas repartieron mucha plata
 El papel más triste fue de los caviares, que luego del fracaso en el gobierno de Humala, del cual fueron expulsados por incapaces, ahora tienen que defender a la alcaldesa no solo por las consultorías recibidas sino porque puede ser otra experiencia caviar truncada por incapacidad. Más aún, defender codo a codo con la derecha los grandes negocios de la alcaldesa y su séquito de tecnócratas insensibles al sentir del pueblo.


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