Análisis de la
gestión de la alcaldesa Susana Villarán, tramo 2011- 2012 (1)
(publicado en
las redes el 28 de enero del 2013)
Aprobada la
fecha para la consulta de revocatoria de autoridades de la Municipalidad
Metropolitana de Lima, es perentorio el análisis de los principales aspectos de
la gestión que dirige la alcaldesa Susana Villarán. Como lo demuestran los
hechos y sus acciones, ha sido la propia alcaldesa y su equipo de
tecnócratas-caviares, los culpables de la pésima gestión y del consiguiente
rechazo de los ciudadanos de Lima; si no hubiera sido así no se hubieran podido
recabar las firmas para su revocatoria y las encuestas no le serían adversas.
Han sido incapaces de pasar de la retórica a la acción de “Lima para todos”, han terminado en una “Lima para las grandes constructoras”
brasileras y nacionales.
De la retórica hueca a la privatización de la gestión.
Los primeros
ocho meses se los pasaron haciendo política y anunciando un gran cambio,
denunciando la corrupción y formando comisiones como en el caso de COMUNICORE, al que no agregaron nada nuevo; actualmente éste se encuentra
judicializado y esperemos que caiga toda la fuerza de la ley sobre los
culpables. A pesar de los encendidos discursos de la alcaldesa, “estamos
pisando callos” dice, siguen las misma prácticas y la falta de transparencia
utilizadas por la gestión anterior para ocultar la gran maraña de la
corrupción. En la construcción de obras públicas sigue la “tercerización a los
organismos descentralizados” para eludir los controles de la municipalidad, hacer
menos transparente la inversión y permitir sobrecostos de consultorías. El
procedimiento es el siguiente: los
fondos asignados al presupuesto de la municipalidad son transferidos a EMAPE,
organismo autónomo y descentralizado de la MML, que tiene la función de
administrar el peaje y el mantenimiento de las vías públicas, sin embargo le
permiten realizar estudios y ejecutar las obras grandes y pequeñas de la
ciudad, inclusive al igual que la administración anterior, ahora también están
encargando al organismo internacional OIM, para que realice la supervisión y
selección de contratistas, mismo estilo Castañeda. A esto agregamos la
improvisación e impericia con el consiguiente sobrecosto. Recordemos el fiasco
de la remodelación de la Herradura donde se perdieron 12 millones de soles, la
resolución del contrato con Graña y Montero que ya debió haber terminado el
túnel de SJL y el Rímac, por cuya acción el costo se ha incrementado en 70
millones de soles más y cuya selección del nuevo contratista ha sido encargada
a OIM, los puentes peatonales inconclusos por excesos de plazo de ejecución, la
escaleras hechas a trompicones que no son 1,200 como mintió la alcaldesa, sino
174 y muchas pequeñas obras como losas deportivas.
![]() |
| La Herradura: Después de la remodelación quedó igual |
Otra de estas
prácticas, muy usuales por la corrupción, es la entrega de obras en concesión,
para que los inversionistas privados la construyan con su dinero y luego
recuperen la inversión con el peaje. Práctica que actualmente constituye el
principal rasgo y característica de la gestión Villarán. Al respecto vale citar
a Kaufmann del Banco Mundial que señala “Esta influencia indebida de intereses
privados sobre el sector estatal puede o no, involucrar el intercambio de un
soborno o, dependiendo de la norma del país, otro acto ilegal”. En el Perú las
concesiones son propicias para la corrupción, pues eluden los principales
controles como el SNIP y los de la Contraloría que apenas pueden revisar los
contratos, pues las obras son ejecutadas con fondos privados. Casi siempre son
el resultado de los lobbys y en ellos priman los intereses privados. En el caso
de la MML, la primera experiencia fue la “Línea Amarilla” hoy llamado Vía
Parque Rímac en el cual se “transó” con el contratista brasilero OAS, con las
perjudiciales consecuencias que conocemos; la entrega en concesión a la
brasilera Odebrecht para la construcción de 36 intercambios viales en la
Panamericana norte y sur por un valor por 500 millones de dólares; el contrato
de concesión con Graña y Montero para la construcción de la vía Expresa Sur con
una inversión de 197 millones de
dólares. Actualmente se están ofreciendo a las constructoras privadas perfiles
de proyectos por 4 mil millones de dólares para entregarlos en concesión.
![]() |
| Inundación Obra Vía Parque Rímac |
El frente de defensa de los intereses privados.
Ante el
rechazo de la población y el inicio del proceso de revocatoria aquellas
constructoras e inversionistas ven en peligro sus grandes negocios y se ven
obligados a movilizar todos sus recursos para revertir dicha situación y salvar
a la alcaldesa. Por un lado a los principales diarios, como el grupo de “El
Comercio”, el grupo “La República”, radioemisoras, etc. que compran con
publicidad; a la par que los grupos
brasileros traen al “mago” Favre que siempre incluyen en el paquete de
ofrecimientos cuando “negocian” con autoridades. Dicha movilización por
supuesto tenía que incluir a sus partidos y operadores de la derecha como el
PPC, PPK, Somos Perú y otros como el burdo oportunista Toledo que propone a
Anel Townsend, esposa de su secretario personal Gonzales Arica un personaje
turbio, para que dirija la campaña de apoyo con el compromiso de que sea la
próxima candidata a la alcaldía. La consigna es todos a defender los grandes
negocios privados que realiza la municipalidad a espaldas del pueblo.
![]() |
| Las contratistas repartieron mucha plata |
El papel más
triste fue de los caviares, que luego del fracaso en el gobierno de Humala,
del cual fueron expulsados por incapaces, ahora tienen que defender a la
alcaldesa no solo por las consultorías recibidas sino porque puede ser otra
experiencia caviar truncada por incapacidad. Más aún, defender codo a codo con
la derecha los grandes negocios de la alcaldesa y su séquito de tecnócratas
insensibles al sentir del pueblo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario